El procedimiento diario de los Misioneros Mormones

Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (o Mormones) que son solteros (varones de 19 años y mujeres de 21), tienen la oportunidad de prestar servicio como misioneros de tiempo completo.

Los misioneros(as) son asignados por las autoridades generales de la Iglesia para predicar el evangelio en distintas partes del mundo, durante dos años los hombres, y año y medio,  las mujeres.

Durante este tiempo, los misioneros y misioneras se alejan de sus familias y sus amigos y se dedican a predicar.

Cualquier misionero retornado podría explicar que la misión es una tarea difícil. Hay muchas experiencias que son únicas en la vida de un misionero. Al predicar de 9-12 horas al día es un trabajo lleno de alegría, tristezas, logros, y cansancio. Pero la recompensa es algo que no su puede describir con palabras. Los misioneros no reciben ningún pago por lo que hacen. La recompensa es ver a las personas cambiar y mejorar sus vidas. Debido a las enseñanzas del evangelio de Jesucristo las personas se dan cuenta que es lo más importante en sus vidas y empiezan a cambiar. Ese es el mayor gozo para un misionero, el poder ayudar a algien a entender el evangelio.

El horario de los misioneros es estricto, y es el modelo que se sigue a diario.

AM

6:30 Levantarse
6:30-7:00  Hacer ejercicio
7:00 Duchar y vestirse para el día
7:30 Desayunar
8:00 Estudio personal
9:00 Planeamiento y estudio de compañerismo
10:00-12:30 Proselitar

 

mormones caminando

PM

12:30 Almuerzo
1:00- 5:30 Proselitar
5:30 Cenar
6:00-9:30 Proselitar
9:30 Planear en compañerismo para el siguiente día
10:00 Estudio personal
10:30 Dormir

Tipos de proselitismo

Los misioneros tienen tres maneras de predicar el evangelio a las personas, y buscan cualquier oportunidad para predicar. Puede ser en cualquier lugar y a cualquier hora, muchas veces los misioneros pasan la hora de su cena y almuerzo predicando el evangelio y no paran para descansar.

1. Contactar.
El contactar consiste en hablar con personas en cualquier lugar mientras los misioneros caminan por las calles.  Esto también incluye tocar puertas de las casas y darles a todas las personas la oportunidad de  escuchar el evangelio de Jesucristo.

2. El servicio y el ejemplo.

Los misioneros también tienen asignada otra tarea que se llama Servicio, el cual efectúan en las áreas que les han asignado para predicar. Entre éstas actividades se incluye la limpieza de parques y carreteras, ayudan en las escuelas, en instituciones para gente mayor, y personas discapacitadas. Los misioneros prestan este servicio con el propósito de ayudar al prójimo y aplicar y seguir el ejemplo de Jesucristo. El prestar servicio es una manera de predicar el evangelio, demostrando que el evangelio es algo que se vive, y que la Iglesia representa amor, felicidad, progreso, y servicio.

3. Referencias de los miembros

Una de las formas más eficaces de predicar el evangelio es por medio de los miembros. En la Iglesia Mormona se enseña que cada uno de sus miembros tiene el deber de compartir el evangelio con sus amigos, vecinos, y familiares. Regularmente los misioneros visitan a miembros, y juntos visitan conocidos que están listos o interesados en evangelio.

Las familias comparten sus experiencias con los demás, y dan testimonio de que el evangelio trae bendiciones y une a la familia.

¿Tiene usted  un amigo que es miembro de la Iglesia? ¿Alguna vez le ha preguntado acerca de nuestra Iglesia? No tenga pena de preguntarle, si hay preguntas que usted tiene, y que su amigo no puede contestar, los misioneros estan disponibles para responder cualquier pregunta.

Con regularidad los miembros de la Iglesia Mormona hacen Noches de Hogar, en las cuales invitan a sus amigos y familiares para enseñarles del evangelio o ver un video de la Iglesia. Los misioneros también hacen actividades en la Iglesia para donde los miembros de la Iglesia pueden traer a sus amigos para participar en alguna actividad, recreativa o espiritual.

La misión para el misionero es una experiencia inolvidable, en donde cambia por completo su forma de ser, y cambia muchas de sus conductas inspiradas en los cambios que ellos mismos promueven en los que aceptan el evangelio. No hay mejor sentimiento que saber que están en el servicio del Padre Eterno, que caminan, hablan, y predican en Su nombre y tienen la autoridad de predicar de las misericordias de Dios, del perdón por medio del gran sacrificio de Jesucristo, de la felicidad de saber que podemos estar juntos con nuestra familia por toda la eternidad, y del gozo de ayudar a nuestros hermanos a encontrar el camino estrecho y angosto, para recibir la promesa del Señor, “Y si eres fiel hasta el fin, recibirás una corona de inmortalidad, así como la vida eterna en las mansiones que he preparado en la casa de mi Padre” (DyC 81:6)

 

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