Revelación moderna acerca de las drogas

En 1830 la Iglesia de Jesucristo se restauró de nuevo sobre la tierra. Con esto vinieron nuevas revelaciones por medio de los profetas y apóstoles modernos. Esto es una bendición para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones) de poder saber qué cosas son un peligro y nos pueden dañar. Las drogas perjudiciales son unas de estas cosas que afectan nuestro organismo y nuestro espíritu y nos alejan de nuestro Padre Celestial. Jesucristo enseñó, "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" (1 Corintios 6:19)

Tres años después que la Iglesia Mormona fuera restaurada, en 1833, el Señor estableció lo que era bueno, y lo que no era bueno para el cuerpo. En los comienzos de la Iglesia los miembros de la Iglesia mascaban tabaco. Durante una reunión específica la esposa de José Smith, Emma, se dio cuenta que la reunión se interrumpía por causa de la necesidad que los hombres tenían de escupir por el tabaco. Emma era la que limpiaba después de estas reuniones y reconocía que era un hábito desagradable. Poco después Emma le preguntó a José si era bueno que los miembros mascaran tabaco. José le preguntó al Señor con respecto al tabaco. La respuesta que el Señor le dio a José Smith se encuentra en la sección 89 de Doctrina y Convenios, y se le conoce en la Iglesia como la Palabra de Sabiduría, o la Ley de Salud del Señor (ver la escritura moderna completa). En esta sección se encuentran los mandamientos concernientes a la salud de los miembros de la Iglesia Mormona. Entre estos, el Señor dijo que el tabaco no era bueno para el cuerpo y los miembros dejaron de usarlo.

Hoy en día los profetas y apóstoles nos han advertido acerca de drogas que dañan la salud, que no existían en el tiempo de Jesucristo ni en los comienzos de la Iglesia. Drogas como la marihuana, la cocaína, el tabaco, e incluso el alcohol se encuentran bajo esta categoría.  Las drogas son una plaga que Satanás ha creado para contagiar al mundo y destruir a todos los que pueda.

Y mientras hablo sobre las cosas que se deben evitar, menciono nuevamente las drogas. Por favor, no experimenten con ellas; aléjense de ellas como si fueran una enfermedad inmunda, porque eso es lo que son.

(Presidente Gordon B. Hinckley, “Permanezcan en el Sendero de la Rectitud”, Liahona Mayo 2004)

elprofeta

Al usar drogas la persona puede pensar: "¿A quién le hago daño?, es mi cuerpo y puedo hacer lo que yo quiera con el". Nosotros sabemos que las drogas afectan no sólo a la persona que las usa sino también a los que lo rodean. Al ver un ser querido deteriorase y caer en las profundidades de la adicción, confusión, y el dolor, la familia entera se encuentra en el mismo sufrimiento que la persona afectada. Las drogas nublan la mente y confunden al consumidor de sus prioridades y sus metas.  Las drogas empiezan a tomar prioridad sobre la familia, escuela, amigos, la Iglesia, y destruyen los talentos y el potencial que tiene la persona para progresar.

“Algunas decisiones importantes
para la realización y la felicidad deben
tomarse una sola vez, y después, una
vez tomadas, nunca más se tiene que
volver a hacerlo. Por ejemplo: sólo
una vez tenemos que tomar la determinación
firme e inmutable de no fumar
tabaco, de no tomar bebidas
alcohólicas, de no usar drogas que
afecten la habilidad para pensar.
” (Oaks, Liahona, Mayo 2005)
apostolmormon

El Señor nos ha hecho una promesa si cumplimos con el mandamiento de mantener nuestros cuerpos limpios.

"Y todos los santos que se acuerden de guardar y hacer estas cosas, rindiendo obediencia a los mandamientos, recibirán salud en el ombligo y médula en los huesos;
y hallarán sabiduría y grandes tesoros de conocimiento, sí, tesoros escondidos;
y correrán sin fatigarse, y andarán sin desmayar.
Y yo, el Señor, les prometo que el ángel destructor pasará de ellos, como de los hijos de Israel, y no los matará. Amén"
(DyC 89:18-21).

Sabemos con certeza en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que nuestros cuerpos son sagrados, y si somos fieles en cuidarnos Dios nos bendecirá.  También sabemos que cometemos errores y que nadie es perfecto en esta tierra. Invitamos a todos a venir a Cristo y encontrar la paz del arrepentimiento y una conciencia limpia. El Salvador ha efectuado Su Expiación para que todos podamos ser perdonados y podamos ser librados de las cadenas del pecado y la adicción. El Señor ama a todos y no se olvida, ni desecha al que tiene un corazón sincero de cambiar. La puerta esta abierta y los brazos del Redentor extendidos para recibir a Sus hijos.