Adan Y Eva
Adán y Eva
En el Jardín de Edén, Adán y Eva aún no eran mortales. No tenían todavía el conocimiento del bien y el mal, y no existía el pecado ni la mortalidad. Se les había dado un cuerpo físico hecho a semejanza de nuestro Padre y formado del polvo de la tierra, pero todavía permanecían en la presencia de Dios en estado de inocencia y pureza. Esta inocencia no les dejaba sentir dolor, pesar, ni pecar, pero con la desventaja de no poder sentir tampoco felicidad, gozo, y paz. Dios les dio mandamientos que ellos tendrían que cumplir, y eran principalmente dos. Él les dijo:
“Fructificad y multiplicaos, henchid la tierra y sojuzgadla; y tened dominio sobre… todo ser viviente que se mueve sobre la tierra” (Génesis 1:28).
Dios les dijo que podían comer libremente de todo árbol que había en el huerto, excepto de uno, el árbol de la ciencia del bien y del mal, porque Dios dijo:
“…el día en que de él comieres, de cierto morirás” (Génesis 2:17).
Dios sabía las consecuencias de cualquiera de las acciones de Adán y Eva. Les dio mandamientos que solo podían cumplir si participaban del fruto del árbol de la ciencia del bien y el mal. ¿Porque hizo esto Dios? Adán y Eva, igual que todos nosotros habían tomado la decisión en la vida premortal de entrar al mundo para ser probados. Adán y Eva fueron los escogidos de Dios para llevar a cabo el principio de este plan. Parte del plan era tener la libertad de escoger, o tener albedrío. Dios les dio la libertad de escoger entre efectuar entre el plan de Dios o vivir eternamente en el Jardín de Edén, dándoles desde el principio lo que les había prometido, el albedrío. Satanás, que no conocía la mente de Dios, y procuraba destruir su plan, se acercó a Eva en el Jardín de Edén y la tentó a comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal y le aseguró que no moriría sino que ellos serían “…como dioses, conociendo el bien y el mal”. Eva cedió a la tentación y comió del fruto. Cuando Adán supo lo que había pasado, decidió también comer del fruto para permanecer juntos. A los cambios que sufrieron Adán y Eva debido a que comieron del fruto, se les llama La Caída.
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